A fin de cuentas mal trato hice
A fin de cuentas mal trato hice
No elegí bien mi estrella
-aquella tan limpia, tan pura, tan brillante-
Equivoqué el camino, y aturdido quedé
Esquivando los haces difusos de una primavera mal entendida
Mendigué
Mal hecho
Hube de haber sido excelso
Y fui más bien difuso
¡Qué bien me enseñó la turba a anudar mis zapatos
y anclarlos bien a la tierra roja!
Y que más queda. Ver pasar los días
Y las noches. Atónito. Desmembrado
Ahito de suspiros y complacencias
Sólo, al fin
Que más vale mi mala compañía que cientos por conocer
Y así anduve. Piel quemada de otoño
Y poca fortuna
Un piano, un violín y un chelo
Y muchos kilómetros por delante
