El fin del mundo
Nos reímos del mundo
cuando volvimos a hacer el amor
sin prisas, sin pausas, sin reloj
El mundo terminaba en tus talones
e iniciaba un nuevo big-bang en tus mejillas
Escuchamos el retumbar de la caída
la llegada del cataclismo con sorna
midiendo el modo de volver a abrazarnos
de complicar el escorzo para besarnos
y dejar pasar el tiempo plácido
antes del fin de todo
A lo lejos se escuchaban explosiones
que apenas empañaban la quietud
de nuestro cuarto

h-h- dijo
Acabo de aterrizar aquí y lo primero que leo es este poema tan bonito, te seguiré la pista.
11 Septiembre 2006 | 04:09 PM